Biografía. Empecé a escribir por placer con diez años, cuando mis padres me regalaron mi primer diario. Con los años, aprovechaba cualquier trabajo en el instituto para demostrar que podía escribir bien. Hasta ese momento era una afición más, pero pronto se convirtió en una válvula de escape. En la Universidad, mientras estudiaba Derecho, empecé a escribir más en serio.